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Laura
Freixas
LLa Vanguardia , 12-4-02
¡ESPAÑA, SOL! ¡RUMANIA, DRÁCULA!
Los Estados-nación son un curioso invento. Responden a esa mentalidad moderna que exige orden, claridad, conceptos definidos. Cada país debe tener unas fronteras inequívocas, una lengua, una religión, una raza, amén de otras bagatelas como bandera, danza típica y novelón emblemático. Pero, ay, no todo el mundo tiene la suerte de tener todos los ingredientes de la receta “identidad nacional”. Y entonces, ¿quién es uno en el mundo? Y sobre todo, ¿cómo atrae al turismo? Un turismo que para las grandes naciones, está dispuesto a admitir una etiqueta compleja (Francia: perfumes, gastronomía, Versalles , Eurodisney , siempre nos quedará París; Italia: Venecia, Papa, Pisa, mafia, pizza), pero si vamos a las pequeñas, quiere algo simple. Será por eso que Rumania, Estado de creación reciente, fronteras variables, distintas etnias, religiones y lenguas, ha optado por una identidad nacional clara y rotunda: Drácula.
Como ustedes saben, la novela homónima de Bram Stoker (1897) transcurre en Transilvania , hoy en Rumania; el conde Drácula fue un personaje histórico: Vlad Tepes, “el Empalador ”, príncipe del siglo XV famoso por su afición a ejecutar condenados metiéndoles un palo por lo que mi abuelo llamaba “donde la espalda pierde su casto nombre”… Y leo en “La Vanguardia” que “ Sighisoara , la ciudad natal de Tepes, y con ella buena parte del país, han cifrado la posibilidad de un futuro mejor en la construcción de un parque temático dedicado al célebre vampiro” ( Llàtzer Moix : “Genocidas”, 10 de marzo 2002).
En su libro “Tras los pasos de Drácula” (Ediciones B), Fernando Martínez Laínez da algunas informaciones interesantes sobre la relación entre Drácula y Rumania. Por ejemplo: “ Dracula ” es una novela inglesa, que sólo hace poco fue traducida al rumano. No está demostrado que Sighisoara fuese la ciudad natal de Tepes. El llamado “Castillo de Drácula” que los turistas visitan con unción no tiene nada que ver con él. El restaurante “La corona de oro” donde Stoker sitúa una escena crucial de su novela, existe… ¿todavía? No: existe ya, es decir, se ha creado para atraer a los turistas. Con el mismo objetivo han surgido en estos últimos años un “Hotel Drácula”, un “Bazar Drácula”, un “Vodka Dracula ”, una agencia “ Dracula Tours”, y en 1995 se celebró en Bucarest un Congreso Mundial sobre el personaje …La misma idea de que el personaje de Drácula se basa en Tepes es una interpretación reciente y discutible: de hecho, una experta en el tema provocó un gran revuelo en dicho Congreso afirmando que Stoker se basó únicamente en la tradición gótica inglesa, y sólo por dar a su novela un toque de exotismo tomó el nombre del conde y situó la acción en Transilvania , donde nunca había puesto los pies y que al parecer confundía con Eslovenia.… Pelillos a la mar. Cuando Martínez Laínez le dice a un rumano que él es español, el rumano lo identifica en seguida: “¡España, sol!”. Ahora podremos contestarles “¡Rumania, Drácula!”; siempre es mejor eso que quedarse en blanco. El Congreso Draculiano Mundial atrajo a 24 cadenas de televisión de todo el mundo: ahí es nada…. De modo que el parque Drácula sigue su curso, los “ Dracula Tours” harán su agosto y Rumania, por fin, tiene etiqueta. Y es que esto de la identidad nacional es cosa seria.
Los
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