Album de Fotos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Laura Freixas

La Vanguardia , 21-6-04

 

DIVERSIDAD CHACHI PIRULI

Desde que se inauguró el Fórum , quienes tenemos la desgracia de habitar las tinieblas exteriores -Madrid, en mi caso- anhelábamos, por encima de todas las cosas,

ver con nuestros propios ojos ese “acontecimiento novedoso y rompedor”, ese “evento mundial sin precedentes”, ese “encuentro que moverá al mundo”… Como yo he conseguido por fin ser una de las afortunadas que han estado ahí, voy a enumerarles , punto por punto, todo lo que he tenido el privilegio de ver y oír en el curso de mi visita al recinto y a una de las exposiciones asociadas (“Objeto y memoria” en el museo Marès ). A saber:

Unas chicas vestidas de manolas y unos chicos ataviados de toreros, caminando sobre zancos mientras suena una chirriante música flamenca. Un chiringuito que vende cerveza. Una exposición titulada El agua te habla ; hay una vitrina llena de grifos. El gegant del pi sonando por los altavoces. Un señor cortando troncos con una sierra. Una exposición llamada Esquinas y compuesta por maquetas de edificios, tipo Pueblo Español en pequeñito. Una construcción céntrica y vistosa que contiene los aseos. Ciento cuarenta piezas de arte funerario chino. Unos bastidores de los que cuelgan cacerolas. Un cartel que dice “El món et dóna la benvinguda ”. Un tren como de juguete que hace la visita guiada, igual que en el zoo . Las chimeneas, a lo lejos, de la central térmica del Besós y los bloques astrosos del barrio de La Mina. Un animador vestido de manera fantasiosa que hace bromas a los turistas. Un grupo llamado “ La Banda de la María ” que canta una canción en la que se repite el estribillo “chachi piruli ”. Las calaveras de dos de las Once Mil Vírgenes. Un tiovivo. Un puerto con capacidad para mil amarres. Un cubo de metacrilato que contiene una silla. Una piscina de tortugas. Un cartel que nos informa de que más de un billón de personas en el mundo viven en la miseria. Otro cartel, del mismo tamaño pero más vistoso, que dramáticamente nos pregunta: “¿Qué sabes de la patata?”.

Yo debo confesarlo: no sé nada de la patata. Y mi ignorancia no termina ahí: tampoco tengo la menor idea de qué tiene que ver la miseria en el mundo con el arte funerario chino, ni el desarrollo sostenible con las Once Mil Vírgenes, ni la cultura de la paz con la silla y las tortugas. Si se me ocurre, en cambio, lo que tiene en común el Fórum con Disneylandia , la política llamada cultural con la infantilización de la ciudadanía, y la retórica de la diversidad con la desactivación de toda crítica, a base de tratarla como puro folclore. Como ha dicho el señor alcalde, la gente que está en contra del Fórum “forma parte de la diversidad”. Estupendo: la colocaremos en un cubo de metacrilato, entre la calavera y la patata, para que la fotografíen desde el tren de juguete los turistas.

Para mí, lo mejor del Fórum es esta frase -insuperable definición de su filosofía, resumen de la audaz reflexión que aporta a las cuestiones candentes de la actualidad mundial- que preside la exposición de dibujos infantiles y dice: “Les diferents cultures són molt interessants . Si totes fossin iguals seria molt avorrit , semblaria que tot el món fós un sol país, potser això estaria bé , però , ja que no és així , més val aprofitar - ho ”. Ni el señor alcalde lo habría expresado mejor.

 

mail@laurafreixas.com